El TDAH tiene un efecto negativo sobre los niños que lo padecen; a largo plazo y si no se trata correctamente, produce un escaso aprovechamiento del rendimiento académico que desemboca en fracaso escolar. Muchas veces esto dificulta su paso a cursos superiores (suelen estar dos o tres cursos por debajo del nivel). A su vez, los adolescentes hiperactivos corren más riesgo de caer en actividades peligrosas y drogodependencias.
Los niños con TDAH sienten la indiferencia y a medida que van creciendo, son más conscientes de su problema y de las consecuencias.
Así, existen casos muy habituales, como el de la madre de un alumno de 12 años, que me decía que los niños del colegio no dejaban jugar al fútbol a su hijo porque no sabía, o que a veces, su profesor le castiga por hacer ruido en clase o por levantarse demasiado. La madre sufre y él también, porque comienza a sentir síntomas de discriminación en una sociedad que condena de antemano todo aquello que es diferente, incluso si se trata de un niño. |
|
Pautas para educar a un niño hiperactivo
--Aceptación incondicional. Los padres con niños hiperactivos deben aceptar incondicionalmente a su hijo, ser conscientes del problema y no crearse falsas expectativas.
--Establecimiento de rutinas. Se trata de crear un ambiente que proporcione seguridad al niño. Para ello se establecen coordenadas espacio-temporales que deben repetirse cada día: horario y lugares fijos para comer, estudiar, jugar, etc.
--Proporcionar al niño oportunidades reales de éxito. Responsabilizar al niño de pequeñas tareas que sea capaz de cumplir y una vez que lo haga, elogiar su esfuerzo. Así se sentirá estimulado y aumentará su autoestima.
--Trabajo multidisciplinar. Padres, profesores y especialistas deben marcarse objetivos comunes de actuación, evitando órdenes contradictorias para proporcionar estabilidad y coherencia al pequeño.
--En el colegio. El niño deberá ocupar un área con pocas distracciones y responsabilizarse de tareas que le permitan moverse y liberar el exceso de energía, como ser el encargado de borrar la pizarra, ir a por tizas, recoger los exámenes, repartir material, etc.
--El profesor deberá prestarle una atención especial, evitando en lo posible que se distraiga. Puede, por ejemplo, proporcionarle apoyos visuales/fotos, dibujos, preguntarle con frecuencia, darle el tiempo suficiente para que pueda finalizar sus tareas, etc. |