Continuación de: ‘Alumnos motivados’. Parte II: Informe Paul Robert sobre el sistema educativo finlandés

PROFESORES EXPERTOS

– Una profesión valorada. La profesión docente goza de un prestigio real en la sociedad de Finlandia. Esto no tiene que ver con la remuneración –que se acerca al promedio de los países de la OCDE– sino con la importancia que otorga el país a su educación y al sentimiento ampliamente extendido de que los docentes son expertos en su dominio y que ellos se consagran con todo su corazón a su tarea.

– Una completa libertad pedagógica.

– Una formación continua claramente determinada. Muy preocupados por mantenerse al día con los cambios de la sociedad y de su profesión, los profesores participan regularmente en acciones de formación continua.

aula-infantil-Finlandia_TINIMA20121015_0236_18

LA EVALUACIÓN DE LOS CENTROS, UNA PALANCA DEL CAMBIO

a) Un sistema en constante evolución. ¿Cómo han llegado los finlandeses hasta allí ? Su sistema ¿es el resultado de una evolución progresiva o de una reforma global?

Es seguro que las cosas no han sido siempre tal como son ahora. Los profesores antiguos recuerdan un clima general poco satisfactorio:

Hace treinta años era mucho más difícil. Los alumnos eran indisciplinados, poco motivados. Nosotros hemos cambiado gradualmente, por etapas. Ahora nos cuidamos de responsabilizar a nuestros alumnos

Sin saltos y sin retrocesos, pero siguiendo una línea de progreso coherente y concertada, independiente de los cambios de mayoría política.

La primera etapa se remonta a la mitad de los años 70. Finlandia tenía antes un sistema selectivo, dividido desde el final de la escuela primaria en tres ramas (clásica, tecnológica y pre-profesional. Se tomó la decisión de unificar las tres ramas y de construir un bloque único de educación fundamental obligatoria entre los 7 y 16 años.

Simultáneamente, Finlandia realizó una descentralización creciente que otorga a las municipalidades amplios poderes en materia de educación. Los programas son, en cambio, responsabilidad del Estado.

b) La evaluación: una obligación legal Uno de los puntos importantes de este documento legislativo es la obligación dispuesta para todos los centros escolares de proceder a evaluaciones regulares de su funcionamiento y de sus resultados y de hacerlas públicas. Estas evaluaciones deben ser organizadas por cada establecimiento; pero se exige también evaluaciones externas, que son generalmente efectuadas por las municipalidades.

Cada centro debe contar con un plan de evaluación presentado a la autoridad local. En el Liceo de Niniivaara los campos tomados en cuenta parta la evaluación son amplios: además de los resultados de los exámenes, todos los aspectos pedagógicos, relacionales y materiales de la vida del liceo son revisados mediante cuestionarios accesibles a través de la red del establecimiento. Cada alumno puede establecer contacto por la Internet desde su puesto o desde su hogar y responder libremente a las preguntas. La tasa de participación es del 70%.

Esta práctica revela la concepción finlandesa de la educación como servicio público: todos los actores se consideran al servicio de los usuarios, que son los alumnos y sus familias.

Continua aquí: ‘Comentarios comparativos entre Finlandia y España. Parte VI: Informe Paul Robert sobre el sistema educativo finlandés’

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies

Newsletter - Fundación Activa

Súscribase a nuestra newsletter para recibir información sobre nuestros cursos, actividades y noticias relacionadas con la comunidad educativa. Prestamos especial atención a los niños con trastornos y problemas de aprendizaje.

Por favor revise su correo para completar la suscripción.